manda adidas
Eso sí, la joya de la corona, que es Cristiano, sigue siendo de Nike, así como otros jugadores top, Sergio Ramos, Marcelo y Özil. Casillas es el único jugador de la marca Reebok, que pertenece a Adidas. Con Umbro están Pepe y Garay.
El presidente del Palermo, Maurizio Zamparini, reconoce que varios clubes europeos, como el Real Madrid y el Barcelona, se han interesado por el fichaje del centrocampista argentino Javier Pastore, quien juega en el club siciliano desde 2009.
La huelga que propone la Liga de Fútbol Profesional para la próxima jornada del campeonato, —el 2 y 3 de abril— afectaría de forma contundente al Clásico liguero del Santiago Bernabéu hasta el punto de que uno de los dos equipos tendría que rendir homenaje de campeón —de la Copa del Rey— al otro.Una noticia buena y una mala en el Real Madrid: la buena que sigue con la puerta a cero después de tres partidos oficiales y la mala, que la falta de puntería es evidente: ante el Ajax, los blancos remataron 36 veces y sólo fueron capaces de marcar dos goles, uno de ellos en propia puerta.
El Real Madrid creó imnumerables ocasiones de gol en su estreno de Champions ante el Ajax. El tridente formado por Cristiano Ronaldo, Higuaín y Özil completó 29 remates, 11 en el caso del portugués, 10 del argentino y ocho del mediapunta alemán.
Stekelenburg -16 intervenciones- se convirtió en un muro para el Madrid, especialmente para CR7, que disparó en cinco ocasiones entre los tres palos (menos del 50% del total de sus remates). Higuaín marcó un gol y estrelló un balón en la madera. El resto de sus ocho disparos no encontró portería.
Mourinho le dio a Özil el mando en ataque ante Osasuna y el alemán fue una máquina de generar peligro. El Bernabéu se puso en pie para despedirle cuando fue sustituido en la recta final del partido, pero M.O. -así se registra en sus botas y en el buzón de la que era su casa en Bremen- pudo salir a hombros si Higuaín y Cristiano hubiesen estado un poco afortunados de cara a gol.
Özil, el mejor del Madrid con diferencia, dejó numerosos destellos de su calidad. Estuvo especialmente brillante en su especialidad: las asistencias. Repartió suficientes como para que el Madrid golease, pero no fue el día de sus compañeros de ataque.
Sin embargo, en una de ellas llegó el gol. Özil asistió a CR7, que falló ante Ricardo, pero el portugués se revolvió y asistió a su vez a Carvalho, que no perdonó. El 23 blanco tuvo la ocasión de coronar su gran partido con un golazo, pero su sutil toque de balón ante la salida de Ricardo se marchó fuera por poco.
El recital de Özil repartiendo asistencias no es ninguna sorpresa. El alemán es un auténtico especialista en esta suerte del juego. La temporada pasada con el Werder Bremen firmó un total de 17 pases de gol en los 31 partidos que disputó. El internacional teutón no se prodiga mucho con el gol, pero es una máquina de dar asistencias.
De hecho, en la victoria del Bremen por 0-6 al Friburgo el año pasado brindó cuatro asistencias con las que puso en órbita a su ex equipo, todo un récord que, visto lo visto ayer, a poco que Cristiano, Higuaín y Benzema afinen su puntería puede pulverizar en el Real Madrid. Tras la marcha de Guti, los delanteros blancos tienen un nuevo socio de lujo en la figura del alemán.
Si el pasado sábado Cristiano dijo no haber escuchado los silbidos que el Bernabéu dedicó al equipo durante el partido ante Osasuna, ayer el portugués cambió su discurso y animó a los seguidores blancos a que cambien los pitidos por aplausos. "Es mejor que el público ayude para motivar. La energía que gastan en silbar podrían emplearla en apoyar. La gente se manifiesta como quiere, aunque no estoy de acuerdo con los silbidos", aseguró la estrella del Madrid. "Cuando no ve goles, el público está calladito. Pasaba igual en Manchester. Pero de pronto se despertaba. No siempre el juego brillante es el que debe levantar a la hinchada. También puede suceder al revés, que la gente levante al equipo, aunque sé que no es fácil", insistió Cristiano.